PSG anunció el traslado de su partido inaugural de la Liga francesa contra Rennes tras daños graves en el césped del Parc des Princes. La ola de calor de verano destruyó la hierba, lo que obligó al club a reubicar el partido a 350 km de distancia. El encuentro se jugará en Rennes, capital de Bretaña, tras un acuerdo con el rival. El club lamentó la inconveniencia para los aficionarios y aseguró que la reparación del estadio se completará antes del partido contra Mónaco el 4 de septiembre. La situación refleja el impacto del calor extremo en Europa, que también afectó a otros equipos como Celta Vigo, que pospuso su partido contra Osasuna por un hongo en su campo.