El Celta Vigo sufrió una dolorosa derrota 2-1 ante Osasuna este jueves en Balaídos, un resultado que se torció tras la expulsión del defensa Marcos Alonso al comienzo de la segunda parte. El equipo de Claudio Giráldez dominaba el encuentro y se adelantó con un gol de Iago Aspas, pero todo se desmoronó en doce minutos fatídicos.
¿Qué desencadenó la expulsión de Marcos Alonso?
La jugada clave ocurrió justo después del descanso. En un balón dividido, Marcos Alonso realizó una entrada sobre Iker Muñoz que el árbitro, José Luis Sesma López, sancionó inicialmente con amarilla. Tras la revisión del VAR, la tarjeta se convirtió en roja. Fue la primera falta que cometía el Celta en todo el partido, pero resultó devastadora. El veterano lateral, que había tenido un arranque sólido, dejó a su equipo con diez hombres durante todo el segundo tiempo.
El equipo se encuentra ahora en la decimocuarta posición de la clasificación de LaLiga tras este tropiezo en casa. La plantilla, que puedes revisar en nuestro equipo, tendrá que recomponerse rápidamente. La salida de Alonso forzó un cambio inmediato, con Carl Starfelt sustituyendo a Iago Aspas para reforzar la defensa, pero la reacción fue insuficiente.
¿Cómo reaccionó el Celta con un jugador menos?
La digestión de la expulsión fue pésima. En el primer balón que voló por el área celeste tras la roja, Kike Barja ganó el duelo a Javier Rueda y empató el partido. Poco después, el árbitro señaló penalti por una mano de Javi Galán tras un saque de esquina. Ante Budimir no hubo error desde los once metros. En apenas doce minutos, un partido controlado se convirtió en una remontada en contra.
Claudio Giráldez intentó reaccionar con múltiples cambios, introduciendo a Hugo Álvarez, Jonathan Jones, Carreira y posteriormente a Ferran Jutglá. Sin embargo, el Celta, que ya había tenido problemas para crear ocasiones claras con once, fue incapaz de molestar seriamente a Sergio Herrera en la portería visitante. La derrota confirma la complicada relación del equipo con el mes de agosto, donde suma malos resultados históricamente.
¿Cómo había sido el primer tiempo del Celta?
Antes del desastre, el equipo había mostrado un control notable. Iago Aspas firmó un gol de gran calidad en la primera parte, liberándose de un rival con un quiebro y rematando raso y cruzado al palo lejano. El mediocentro Miguel Román, junto a Ilaix Moriba, dio solidez al centro del campo. A pesar de ello, el equipo encontró dificultades para profundar por las bandas, con Williot Swedberg falto de impacto y una conexión limitada entre Galán y el extremo sueco.
El Celta mantuvo su portería a cero en la primera mitad gracias a intervenciones seguras de su portero, Andrei Radu. Los datos de la temporada, disponibles en nuestras estadísticas, muestran que la defensa había sido un punto fuerte en las primeras jornadas, pero esta vez colapsó bajo presión.
¿Qué sigue ahora para el equipo de Giráldez?
El foco inmediato está en la recuperación anímica y táctica. El equipo no puede permitirse arrastrar esta derrota. El próximo compromiso en el calendario de partidos es un desplazamiento fuera de casa ante el Real Betis el próximo domingo 6 de septiembre. Claudio Giráldez tendrá que lidiar con la baja por suspensión de Marcos Alonso para ese encuentro, lo que probablemente abra una oportunidad en el lateral izquierdo.
